sábado, 4 de septiembre de 2010

La Civilización del Amor se construye.

La Civilización del Amor.

"Ha llegado la hora de construir la civilización del amor". ¡Qué palabras tan importantes y a la vez, tan desatendidas!
En estos tiempos actuales, se han caracterizado por una clara decadencia en la fe y consecuentemente, en la moral. Todo este derrumbe de las estructuras que un día sostenían nuestra cultura, ha traído consecuencias graves a la vida del individuo, de la familia, de la sociedad, de las naciones y de la Iglesia.
En la clausura Eucarística de la Conferencia Internacional de la Renovación Carismática en Roma, en 1975: "...tiempos difíciles y de oscuridad vendrán sobre el mundo. Estructuras que hoy están, no lo estarán más." Es un hecho que las estructuras religiosas, sociales, morales e incluso civiles, que siempre han sostenido a la humanidad, se han ido derrumbando por la acción evidente del demonio y los espíritus malignos, como también por la absurda pretensión del hombre de creerse que puede sobrevivir en amor, orden, justicia, paz, fraternidad y cordura, sin tener a Dios en el centro de su vida.
Ante nuestros ojos hemos visto desarrollarse lo que el Papa Juan Pablo II ha llamado: "La cultura de la muerte"; que consiste en la desvalorización total del don de la vida. Esta desvalorización se manifiesta de muchas formas: el aborto, el suicidio, la eutanasia, guerras, bombas nucleares, pobreza ocasionada por la injusticia, violencia familiar, abuso de los niños, martirio, etc. Pareciera que las palabras de Nuestro Señor, en Mateo 24,18, estuvieran describiendo la realidad dolorosa de nuestros tiempos: "Al crecer cada vez más la iniquidad, la caridad de la mayoría se enfriará".
Debemos trabajar por la civilización del amor. Con nuestra oración, nuestra disposición al sacrificio, nuestras acciones concretas y nuestro compromiso evangelizador. La nueva civilización comienza con cada uno de nosotros, con cada corazón que se decide a amar, y amar hasta las últimas consecuencias.
¿Te animas?

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